jueves, 20 de octubre de 2011

Zona rosa en Lima. ¿Un sueño inalcanzable?

Implementación de la zona rosa de Lima. ¿Es para usted necesario esto en la capital?

Hasta hace unas semanas aparecían agazapadas a medianoche en algunos puntos del Centro de Lima. Hoy, sin embargo, ofrecen su servicios a plena luz del día, a vista y paciencias de niños y adolescentes. Quienes se dedican al meretricio en el centro de Lima conforman una legión de mujeres  y travestis que sueñan con seguro médico y beneficios sociales. ¿Usted que opinia?






Por: María Isabel Gonzales

A cualquier hora del día, ciertas esquinas del centro de Lima exhiben una oferta variada para quienes buscan sexo a cambio de dinero. El más impávido transeunte se tropieza con prostitutas y transexuales en la plaza San Martín, en la Colmena, en Caylloma, Zepita, Washington o entre las callejuelas que unen las avenidas Bolivia y Uruguay. Agazapados, vemos a sus cafichos, personajes siniestros que viven de la explotación sexual de mujeres y transexuales. Hay noches en que, ocultas en cuartitos de calles aledañas, las prostitutas esperan a que los serenos y policías terminen sus operativos de rutina. Cuando estos se van vuelven a la vereda a seguir en lo suyo. Y ante el reclamo de vecinos indignados, saben que la policía nunca se meterá con los proxenetas. Serán ellas quienes acaben en la comisaría.
Este mundo sórdido y desconocido para la gran mayoría de limeños se remeció cuando la alcaldesa Susana Villarán anunció una zona rosa para la ciudad. Pero según hemos comprobado tras una conversación con Susel Paredes, abogada y asesora de la municipalidad en este tema, Villarán hizo el anuncio sin un conocimiento profundo del problema. “¿Tienen un diagnóstico de lo que sucede en el Cercado?”, preguntamos. “Susana anunció una mesa de trabajo que tendrá su primera reunión el 2 de junio. A partir de entonces recogeremos información de la policía, de las propias trabajadores sexuales y de instituciones que hayan investigado sobre esta problemática”, respondió Paredes.
Buena señal, dijeron algunos. Para otros fue un disparo al aire que podría quedar en nada como las tantas veces que el tema se ha ventilado en público.

¿Zona rosa o de tolerancia?

Una de las voces que ha convocado el municipio es la de Ángela Villón, de la asociación de trabajadoras sexuales Miluska Vida y Dignidad. Villón cree que una zona rosa no mejoraría las condiciones de vida de una prostituta y por lo tanto seguirían trabajando en la calle que mejor les convenga. “El gran problema de quienes trabajamos en esto son los proxenetas. Si nos vamos a una zona rosa, ellos van a seguir explotándonos porque solo se nos trasladaría. Lo que sí marcaría la diferencia es una zona de tolerancia”, afirma.
Según explica, la zona de tolerancia debería estar bastante lejos de iglesias y colegios, y se ubicaría en una zona industrial en la que el vecindario no se sienta perturbado. Además, habría horarios establecidos y se evitaría la violencia contra ellas por parte de los serenos y policías, quienes les prestarían seguridad y reprimirían a los proxenetas. De esta forma se lograría ordenar lo que sucede en el Centro de Lima y otros distritos de la ciudad.

Pero no todos están de acuerdo con una propuesta como la de Villón. La abogada Tammy Quintanilla del Movimiento El Pozo no   considera que una zona de tolerancia sea la solución.
“Si eso llegara a suceder, las mujeres o todo aquel que se dedique a la prostitución serán respetados en un lugar y en otro no. Las que no quieran estar en la zona de tolerancia porque no quieren ser identificadas –y que son la mayoría– estarán expuestas a la violencia de los serenos. Existirá mayor clandestinidad y abuso”, señala Quintanilla. Ella propone organizar campañas de disuasión dirigidas a los clientes. También promueve oportunidades laborales y de estudio para quienes se dediquen al comercio sexual.

“Para nosotros no es viable la legalización de la prostitución. Eso sería convertir a quien lo ejerza en una cosa que se puede negociar. Tampoco lo consideramos un trabajo porque atenta contra la dignidad de las personas”, finaliza Quintanilla.

Centro en emergencia
Ximena Salazar, antropóloga e investigadora de la Universidad Cayetano Heredia, afirma que el centro de Lima es una muestra de lo que sucede en toda la ciudad. “Hay trabajo sexual de mujeres, de hombres, de travestis y de transexuales. Como es tierra de nadie, también hay delincuencia alrededor de todos ellos. La explotación de adultos y la de menores de edad son delitos que deben atacarse con la ley, sin embargo el caos hace que convivan”, explica la antropóloga.
Dorian Casablancas

1 comentario:

  1. saben soy un pasivo varonil de 35 años deseo en esta fecha que se celebre el dia del ambiente gay aca en peru ir a la marcha pues travestiado o disfrasado , con muchos atuendos y colres paseneme o diganme con quien debo contactarme, o inscribirme cuales son la sclausulas si las hubieran y si me ayudfan con elegir el atuendo o disfras claro yo por hacer esto realidad pagaria mi vestimenta y lo adicional si lo hubiera,,,a espera de sus comentarios y o respuesta a ch_delm01@hotmail.com

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